OBRA POÉTICA VISUAL

La obra poética y visual de Carmen Berenguer irrumpió en los años ochenta, en plena dictadura. En 1982, cuando supo que Bobby Sands, poeta  y miembro del IRA (Ejército Republicano Irlandés), estaba haciendo una huelga de hambre, Berenguer se preguntó, “desde la cárcel de Chile”, cómo escribir sobre el hambre. La respuesta a esa pregunta, o el ensayo de respuesta, es su libro Bobby Sands desfallece en el muro: “Duelen los labios del pan/ las abiertas paredes del estómago/ Duelen de risa fina”, “ES EL HAMBRE/ Es el hambre de las calles/ el absoluto rigor del hambre” dice la poeta. Ese es uno de los tres títulos de Berenguer reunidos en Un nuevo relieve. Los otros dos son A media esta (1988) y Sayal de pieles (1993). El volumen incluye una “nota a mis lectores”, en la que Berenguer cuenta cómo y por qué hizo estos libros. En los tres, la autora estresa y hasta esparce al voleo, como se hace con las semillas, las palabras, el lenguaje, para darle voz a cuerpos sometidos y heridos por el poder; presos, mujeres, latinoamericanos: “Eran hartos/ me lo hicieron/ me amarraron/ me hicieron cruces/ y bramaban/ como la mar”, escribe en uno de los poemas.

Los libros reunidos en Un nuevo relieve son lumbre (la palabra es de Berenguer) que treinta y cuarenta años después todavía iluminan, aunque sea por un momento, algunos cuartos oscuros de nuestra humanidad.

Juan Rodríguez M.