«El perfecto transitivo»: reflexivo e inclasificable libro de Francisco Marín Naritelli

El perfecto transitivo (Editorial Filacteria, 2019), última creación del escritor Francisco Marín Naritelli, se acomoda muy bien dentro de ese maravilloso arcoíris de libros inclasificables, donde caligramas, poemas, cuentos, fotografías e iconografía nos sorprenden y nos llevan siempre la delantera.

Por César Valdebenito


El perfecto transitivo. Francisco Marín Naritelli (Editorial Filacteria, 2019).

Según Harold Bloom, la verdad estética de Don Quijote consiste en que al igual que Dante y Shakespeare, hace que nos enfrentemos cara a cara con la grandeza. Mucho de esto hay en el libro El perfecto transitivo (Editorial Filacteria, 2019), un libro, que a mi modo de ver, se acomoda muy bien dentro de ese maravilloso arcoíris de libros inclasificables, pues encontramos fotografías, caligramas (con su aire fresco de Apollinaire, hay algo de Juan Luis Martínez y de Duchamp y otros), poemas, cuentos, textos reflexivos y una basta y abundante iconografía que le da un sentido estético innovador al libro como si estuviéramos frente a un cuadro o una película de vanguardia. Un libro que en cada página quiere sorprendernos y que, de algún modo, siempre nos lleva la delantera.

Es también un libro que en algunos puntos es casi filosófico, pienso, por ejemplo, en el poema Tarde: “Ya era tarde para el corazón del mundo, hemos tratado de limpiar los recuerdos, pero no es posible, toma cada uno de los fragmentos, de esta vida que viene y va, que va y viene”.  Un poema que nos habla desde el silencio de la vida circular, que entronca muy bien con la Obra de Dante como también con las coplas a la muerte de su padre de Jorge Manríquez. Esta es una de mis lecturas dentro de otras lecturas que, naturalmente, nos pueden llevar por otros caminos.

Sin duda, los poemas nos hablan de la muerte, el cansancio, el silencio, de los fantasmas que nos persiguen, pienso, por ejemplo, en los versos del poema El acróbata:

“Las mansardas allá, abajo.

Las muertes allá, abajo”.

O en los versos del poema El viento estival o en los versos de Consideraciones plausibles:

“La vida es rápida.

La muerte es lenta.

Son pocas las oportunidades.

No siempre llegan”.

Francisco Marín Naritelli.

Esta es un reflexión sutil y esquiva, pero también contundente y dolorosa sobre las eternas preguntas que nos podemos hacer en algún momento sobre la vida y la muerte, como si el autor o más exactamente el hablante lírico nos quisiera ofrecer a nuestra mirada una señal sobre su contrato con la vida y la muerte y el lector quiere leer hasta el final en qué termina ese contrato, como si en ello se le fuera la vida.

Por otro lado vemos cómo el hablante lírico a lo largo de los versos nos informa de aquellos autores que en cierto modo lo obsesionan, lo cual hacen dar un giro en la lectura del poema y profundiza en el mismo, ahí aparecen, por ejemplo; Ezra Pound, Merton, Foucault. A su vez aparecen aquellos lugares que dan pie a un contrapunto o inflexión del texto como la Plaza de Armas, Estación Mapocho, Mercado Central, la Iglesia San Francisco, Paseo Ahumada, Viña del Mar, o algún cuadro como Los girasoles de van Gogh o Las meninas de Velásquez. Lo cual en cierto sentido enriquece un mundo interior del libro y a la vez nos llevan a disfrutar de sutiles observaciones.

¿Qué podemos decir de la prosa? El libro nos lleva desde el cuento a la crónica y pasando por el microrrelato. Ahí encontramos la palabra delicada, una prosa clara, lúdica y eficaz. Me recuerda algo de la prosa de Cortázar también encontramos algún matiz de Carver con ese tinte minimalista y cotidiano. En este libro personalísimo le hace guiños a la denuncia mostrándonos la doble moral de los personajes que pululan por algunos de sus cuentos.

Así Francisco Marín Naritelli nos ha entregado un libro entrañable que logra conmovernos.

Me atrevería a decir, que uno de los rasgos más notables del autor, es la madurez con la que expone sus huellas literarias página tras página.

César Valdebenito

Nace en Concepción, Chile. Poeta, narrador, ensayista. En 1998 sale a luz su Antología de Poetas Chilenos Jóvenes (Ediciones Lar, Concepción, Premio a la reedición de las mejores obras publicadas en el año otorgado por el Fondo del Libro y la Lectura). En 1998 publicó el libro de poemas El Jardín (Ediciones Lar, Concepción, Premio Fondos Concursables Municipalidad de Concepción). En 2002 apareció su segundo libro de poemas Urnas.  El 2004 emprende la autoría del CD interactivo Literatura de las Nuevas Fronteras (proyecto financiado por Fondos del Libro y la Lectura). Fue director del polémico y a contracorriente pasquín literario El Amante de la China del Norte (proyecto financiado por la Universidad de Concepción).  También ha dictado numerosos talleres literarios entre los cuales se destaca el impartido para alumnos de la Universidad de Concepción: Una temporada en el infierno, el de la Universidad Católica de la Santísima Concepción: Poetas para un nuevo siglo, el de la Universidad del Biobío: La noche boca arriba, el de la fundación TPH: Edén y Lujuria, el de la Fundación Orienta: Se vende humo, el de Balmaceda Arte Joven, etc. Ha trabajado como freelance para distintas publicaciones extranjeras. Director y fundador de la revista de arte y cultura Paréntesis, La Jauría de los lobos.