El Abrazo de la Serpiente (2015)

Interesante cinta colombiana acerca del choque cultural entre los llamados civilizados y aquellos pueblos originarios de la selva amazónica. Se basa en los diarios de un etnógrafo alemán y de un botánico estadounidense. Ambos son introducidos al mundo salvaje por el chamán Karamakate (el último de los cohiuanos), al etnógrafo lo guía en 1909 y al botánico, cuarenta años más tarde. Ambos científicos van tras la búsqueda de una planta medicinal, la yakruna, siendo el norteamericano el que sigue las anotaciones del alemán, que pereció en la selva, donde el director plantea (en la voz de Kamarakate) que el chamán le está enseñando el origen del universo, el secreto del río amazonas, la serpiente que va a abrazar al biólogo con su sabiduría. Hay que dejar en claro que no se trata de un documental: la fotografía en blanco y negro cumple con aportar mayor verosimilitud al relato, pero la ficción contiene exageraciones con el objeto de potenciar el mensaje: los colonos trajeron la violencia al territorio y los religiosos impusieron creencias ajenas (secuencia digna de Buñuel) que los indígenas adoptaron al pie de la letra, mostrando a un supuesto mesías que ofrece su propia carne, mezcla de canibalismo y catolicismo que alienó a los aborígenes, apartándolos de su cultura ancestral, desarrollada en armonía con la tierra y no mediante la explotación del caucho que significó esclavitud y torturas a los nativos. En la mitad del metraje, Karamakate le dice al botánico norteamericano que «algo salió mal… que ahora (los indígenas) están en el peor de ambos mundos», perdieron su cultura y adoptaron creencias que no entienden. La nitidez de los sonidos de la selva, unido al crisol de lenguas (español, portugués, alemán y lenguas amazónicas), ayudan a reflejar otra visión del origen del universo, estableciendo un paralelo a las nociones teológicas provenientes del mundo cristiano. Hay semejanza con el investigador de la novela «Los pasos perdidos», de Alejo Carpentier, que buscaba instrumentos primitivos (en vez de una planta medicinal), pero dicho viaje siempre estuvo relacionado con la presencia de la mujer (esposa, amante e indígena), siendo la figura femenina (la nativa Rosario) un nexo fundamental para establecer una relación entre el hombre y la madre naturaleza. La visión del director colombiano, en cambio, plantea un pasaje a la sabiduría en ausencia del mundo femenino.

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