En tiempos de peligroso virus

EDITORIAL

Muy queridos compañero.

Ni en las peores pesadillas nos imaginamos que podríamos estar confinados y expuestos como lo estamos. La pandemia desatada a escala mundial nos habla de la precariedad e improvisación en la que hemos estado viviendo, y “el oasis” que habitábamos, con el cual se hacía gárgaras hasta no hace mucho tiempo, queda de manifiesto que, como ya lo denunciaba el “huracán social” del 18 de octubre y ahora el “coronavirus”, ante las verdaderas necesidades y las urgencias, el sistema neoliberal no tiene ni iniciativas ni respuestas, el mercado no regula nada, ni antes ni ahora, excepto las arcas de los poderosos. La única solución “científica” a la mano con que cuenta la autoridad, desde la más remota antigüedad y el medievo a la fecha, es la reclusión humana obligatoria. Y a la hora final, no es otro que el vapuleado Estado quien, con los fondos de todos, salga al rescate siempre desigual de los más necesitados.

Un bello mundo manejado por locos codiciosos y finalmente homicidas, cuyo uso y abuso del ser humano y de la naturaleza, nos deja indefensos ante cualquier plaga o urgencia como ésta: con servicios médicos dramáticamente insuficientes y deficientes; millones de trabajadores cesantes sin derecho a goce de sueldo y con la obligación de recurrir a su seguro de cesantía, en tanto el gobierno prepara el terreno para ir en rescate de las empresas, por supuesto con el dinero de todos; pensiones miserables con que aguantar el encierro y que se auguran peores por la caída en picada de los “papeles accionarios” que los sustentan. En fin, una respuesta que venida de quienes viene, no sorprende.

Por nuestra parte, los escritores recluidos, con mínimas reservas para aguantar los chaparrones que vienen, nos ponemos igual al servicio de nuestros connacionales, con talleres virtuales de poesía y narrativa; cuento, ensayo, lecturas y una cadena de escritos de no más allá de cinco líneas, que registre los momentos que estamos viviendo como testimonio para el futuro.

Por ello, conéctate a nuestra página Web de tu Sociedad de Escritores de Chile, a nuestras redes, y únete a las iniciativas que estamos desarrollando, mantente en contacto e informando sobre quienes puedan estar precisando de nuestra atención y ayuda.

No seremos los escritores a quienes derrote ni el neoliberalismo ni el Coronavirus COVID -19.

Fraternalmente

Roberto Rivera Vicencio

Presidente

Sociedad de Escritores de Chile