Un siglo de la nueva poesía china

Por Sun Xintang

El 2017 fue el primer centenario de la nueva poesía china y, hasta nuestras fechas, poetas, editoriales y revistas literarias de China no dejan de organizando múltiples fiestas y eventos para celebrar en voz alta el gran aniversario de este género literario en su nueva forma y contenido.

La pasión de los chinos por la poesía es persistente desde la antigüedad. Confucio dijo: Sin estudiar poesía, uno no sabe hablar. La poesía china, tan antigua como su propia civilización, juega un papel muy importante en la historia literaria de este país oriental: se trata del género más vigoroso y más representativo de las letras chinas, con un mar de producciones poéticas que se han transmitido de generación en generación hasta nuestras fechas.

Sin embargo, en el siglo XX la poesía china vivió una transformación que ha venido haciendo un camino diferente que es la “nueva poesía china”, cuando el gran escritor y filósofo Hu Shi, artífice de la “reforma literaria”, publicó en 1917 sus primeros poemas en chino vernácula en la revista La nueva juventud, en oposición al chino clásico con estricta rima y tono. De esta manera, la poesía china empieza a cobrar nuevo vigor, y en 1921 salió a la luz el primer libro de poesía nueva titulado Las Diosas, del poeta Guo Moruo.

 

La modernización de la poesía china se encuentra en sus primeras dos décadas con continuas discusiones en cuanto a las formas y el contenido, la occidentalización y la identidad, el compromiso social y el arte por el arte, la modernidad y la tradición… En un poema de Bian Zhilin podemos hallar la fusión de todo esto:

 

  FRAGMENTO

Parado sobre el puente miras el paisaje

Quien mira el paisaje desde un edificio te mira

La luna clara decora tu ventana

Tú decoras el sueño de alguien

(Traducción de Miguel Ángel Petrecca)

 

Desde la década de los cincuenta, la nueva poesía registra una separación geográfica: en la China continental se vivió una creciente politización en la creación poética mientras que los poetas de la isla Taiwán han podido mantener mayor continuidad y mejor calidad de las nuevas tradiciones poéticas, exhibidas en los autores como Ji Xuan, Yu Guangzhong, Xuan Ya, Luo Fu, Zheng Chouyu, Bai Di, Yang Mu, Zhou Mengdie, Shang Qin, Luo Zhicheng y muchos más. En el continente, debido a la ideología de que “el arte y la literatura deben servir a la política”, en las primeras tres décadas, la producción poética se caracterizaba por una marcada reducción de libertad creativa y lo que salió a la luz entonces se denomina la “lírica política”, corriente principal hasta finales de los años setenta. Los poetas más representativos son Guo Xiaochuan y He Jingzhi, pero no menos poetas modernos bien reconocidos de las décadas anteriores, tales como Feng Zhi, Hu Feng, He Qifang, Guo Moruo, Shao Yanxiang, etc., se unieron a la gran oda al nuevo sistema político y a los grandes ideales que se iban propagando entre el país entero. Muy pocos poetas, como Cai Qijiao, Zeng Zhuo, Chang Yao, pudieron seguir los valores de la poesía moderna china en las producciones.

 

Más tarde, en la Gran Revolución Cultural (1966-1976), el extremismo político y cultural se extendía al país, y se veía cada vez más intensificada la imposición ideológica en la poesía y la pérdida de autonomía del terreno literario. Pero unos poetas “marginados” y descontentos manifestaban su voz de desconformidad y componían clandestinamente sus obras. Entre ellos se destacaban Mu Dan, Zeng Zhuo, Shi Zhi, Huang Xiang, Ya Mo, entre otros. Se trata de expresiones poéticas de rechazo y denuncia de los abusos que se cometían contra las condiciones humanas, de condena y reclamación por las humillaciones que ampliamente sufrían los intelectuales en esa época de caos político y social, de destrucción cultural y decadencia espiritual.

 

Desde el término de la Gran Revolución Cultural, con los aires de liberación, un grupo de poetas que se callaron empiezan a soltar su voz, a los que se denominan “poetas de regreso”: Ai Qing, Niu Han, Lü Yuan, Gong Liu, Shao Yanxiang, Liu Shahe, Bao Hua, etc. Estos literatos recuperaron la libertad para volver al terrero literario perdido con grandes producciones que ganaron en poco tiempo la importancia y el prestigio de la poesía china.

 

En 1978 el poeta Bei Dao creó la revista de poesía Jintian (hoy) en Beijing, lo que muchos críticos consideran como el verdadero inicio de la poesía contemporánea china. En torno de la revisa, poetas como Shu Ting, Gu Cheng, Liang Xiaobin, Jiang He, Yang Lian, Mang Ke, Duo Duo, Zhai Yongming y muchos más, capaces de expresar las ansias y los sueños de una nueva generación, iban en busca de un mundo ideal y agitaban su voz con nuevas formas de expresión, a menudo herméticas y ambiguas, por lo que recibieron la denominación de “poemas oscuros”, una gran manifestación que dio un impacto total a la fisonomía de la poesía china: una voz potente, con una marca transcendental que aún se siente hoy en día en la creación poética china. La frase “Yo- no- creo”, expuesta en el poema Respuesta de Bei Dao fue pronto como lema de la época y del consiguiente movimiento democrático de los estudiantes. Un poema de Gu Cheng también ha sido uno de los más citados hasta nuestros días:

 

UNA GENERACIÓN

La noche oscura me dio unos ojos negros,

pero yo buscaré con ellos la luz.

 

Desde 1984, surgió una dinámica corriente poética que cobró el nombre de poetas de “la tercera generación” o generación de “los recién nacidos”, que llegó a su apogeo en 1986 con la Gran Exhibición Poética, un evento multitudinario que incluyó colectivos de todo el país, un carnaval de poesía que ejerció vasta influencia en la poesía contemporánea china. Los poetas más destacados pueden ser Yu Jian, Han Dong, Zhai Yongming, Yang Li, Ouyang Jianghe, Zhou Lunyou, Wang Jiaxin, Xi Chuan, Ge Mai, Luo Yihe, Li Yawei, Deng Xiang, Lü De’an, Hei Dachun, Meng Lang, etc. De “la tercera generación”, un poeta emblemático es Hai Zi, el milagro y la voz poética de esta generación. Es un genio de poesía, el poeta chino más citado a lo largo de un siglo, un culto popular de idealismo, libertad y rebeldía. Su devenir desencadenado, su sinceridad, simplismo y estilo trascendieron la época y sirvieron de ejemplo para generación de chinos, sean poetas o personas del público general.

 

En los años noventa del siglo XX, la poesía china vivió unos años de desánimo y luego nacieron unas tendencias poéticas como “escritura personal”, “escritura intelectual”, etc.

 

A la entrada del siglo XXI, la poesía china presenta una nueva prosperidad, con una marcada pluralidad lingüística, y la corriente más influyente se tomó el nombre de “poesía coloquial”, explorando mayor libertad en la expresión y el lenguaje. Los poetas más conocidos son Yan Li, Yi Sha, Zhong Dao, Xu Jiang, Hou Ma, Tang Xin, Zhao Lihua, Wu Ang, Zhu Jian, Yin Lichuan, Ma Fei, entre otros. Un poema referente es el siguiente, del poeta Yi Sha:

 

Cuando el tren pasó sobre el río Amarillo

Cuando el tren pasó sobre el río Amarillo

yo estaba orinando en el baño

Sé que no debía hacerlo así

sino sentarme ante la ventana

o ponerme a la puerta del vagón

con la mano izquierda en jarras

y la derecha sobre las cejas

divisando a lo lejos como los grandes

o al menos como un poeta

reflexionando sobre el río

o los momentos de la historia

Todos los demás contemplaban el río

y solo yo estaba en el cuarto de baño

por mucho tiempo

ahora este tiempo era mío

Pues había esperado día y noche  

un chorro de orina

pero el río Amarillo ya corrió lejos

 

Otro gran fenómeno de la poesía china en el nuevo siglo ha sido la producción poética en internet: Desde 1995 en que el poeta Shi Yang creó la primera revista en línea Ganlanshu (olivo), han aparecido centenar de portales y revistas digitales de poesía. Muchos poetas recurren a la red (o redes sociales), un espacio más libre, más abierto y más democrático, para darse a conocer a un público más amplio con mayor facilidad, y de internet han nacido un gran número de poetas muy activos que no dejan de interactuar con otros poetas y los lectores. Gracias a internet, la poesía china está cobrando mayor libertad, independencia y diversidad, mientras que los poetas chinos se sienten con certeza partícipes de un mundo poético sin fronteras.

 

La nueva poesía china cumple cien años, aún en su plena adolescencia en comparación con la milenaria tradición clásica. Pero bien merece celebración por los éxitos y sus ecos en el mundo, como celebra el poeta Xi Chuan en su poema Contemplando las estrellas del firmamento en Haergai:

 

Como un niño que recibe la comunión

me infunde valor

pero conteniendo respiración.

 

Sobre el autor:

Sun Xintang, subdirector del Centro Regional de Institutos Confucio para América Latina y profesor de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. Es editor de Farolas, revista literaria china en español. Ha traducido a diversos escritores y poetas chinos al español y también latinoamericanos al chino.