Q.E.P.D Adriana Bórquez Adriazola (1936-2019)

A los 83 años y en la madrugada del sábado 20 de julio de 2019, falleció en Talca una defensora de los derechos humanos y escritora, Adriana Bórquez Adriazola. 

Nació en Osorno en 1936. Desde temprano manifestó inquietudes literarias, ya que a los 12 años publicó en la Revista “Eva” un texto en prosa poética titulado “Mi calle al atardecer”. Una vez adolescente, continuó publicando sus creaciones en el diario La Prensa de Osorno.   

Por socorrer a los perseguidos y víctimas de la dictadura, en 1975 es detenida, llevada y torturada en Colonia Dignidad. Posteriormente la trasladan a La Venda Sexy, otro centro de detención y tortura.

Después de ser enviada al exilio, lucha de manera incesante para denunciar los abusos cometidos durante el régimen militar. En Europa funda el Centro de Documentación e Investigación “Búsqueda”, que fue un organismo de consulta de las Naciones Unidas. Hoy, parte de estos archivos se encuentran en el Museo de la Memoria en Chile.

Publicó “Un Exilio” (1998)  cuya  segunda edición es el año 2015, libro donde entrega el testimonio de cómo vivió su período de expatriación, la separación de su familia, y la pérdida de identidad, entre otros.  Posteriormente, publica “Resistencia” (2000), en cuyo preámbulo dice:  “Ofrezco modestamente la remembranza testimonial de protagonistas anónimos de los tiempos de la pesadumbre, para el entendimiento de los que han crecido en el desconocimiento de este lado de la historia”.

Fiel a su género y a sus otras luchas, publica el poemario “Historias de Mujeres” (2002). Viajó sola a la Patagonia chilena con la finalidad de realizar un estudio sobre sus habitantes, experiencia que plasmó en “Kaweskar “ (2009). 

Su última publicación, “Puertas en la obscuridad”, (2017) es otro gran testimonio sobre el período más cruento de la dictadura militar chilena, rindiendo así un homenaje a la iglesia católica existente en aquella época. 

Adriana fue profesora de francés (Universidad de Chile) y Máster en Sociología de la Educación de la Universidad de Oxford. Exiliada en Inglaterra (1976-1985), trabajó en Korogew y Moshi en el proyecto educacional de Tánzania, Africa. Una vez retornada a Chile, se suma al trabajo de la Comisión de DD.HH. en Valparaíso, Santiago y Talca.  Fue distinguida por sus actividades en pro de los Derechos Humanos con el Premio Elena Caffarena Morice, entre otros.

La querida Adriana fue una mujer que siempre luchó por recuperar su familia, esclarecer la verdad y hacer justicia.