En la primavera de Chile: Pequeña crónica para la muchacha del brinco

Porque parece que era la hora de cobrar esa larga lista. Porque no es cierto que estemos bien, porque ella vio la cuenta del Líder de la mamá que le dijo intrusa. Y los intereses y que una vez ya renegoció. Y la del banco de la tienda la cerraron.

Por Ignacio Vidaurrázaga


Ni la premonición más atrevida, ni la borrachera más larga, ni la pesadilla más recordable, nada de nada pudo adelantarse a que ese primer brinco de un torniquete en la línea uno del Metro sería el inicio de todo. Como megatones ocultos, como energía contenida, bastaba sólo eso.

La muchacha de un liceo santiaguino esa mañana tomó desayuno en familia y como siempre apurada. Y de nuevo escuchó la reiterada queja de cómo estirar el presupuesto familiar. De cómo sortear las deudas de todo. Sólo la noche anterior le puso oreja a la abuela que había cobrado a inicios de mes su pensión y ya no tenía ni un peso.

Ignacio Vidaurrázaga Manríquez.

Y se puso a rememorar la larga lista volcada en esa mesa evaluando la dificultad de vivir con tres hijos y uno en la universidad. Todos los días inventando completos, costuras y el pañito a lo persa. Y con todo en la mochila y algunos cuadernos partió a juntarse con otras amigas para en una mañana corta y ansiosa esperar la salida a la una e irse a encontrar con otros iguales.

Y ahí estaban. Eran 60 y pronto 100 y alguien dijo ya y partieron. Y esa noche estaban en las noticias, y también en las casas dando explicaciones y escuchando. Que cuídate, que si te pasa algo, que esos guardias son brutos, que lo allá y lo de acá. Incluso vino un tío y le habló del golpe y de los miedos y de todo lo que pasó antes de ella.

Y pasaron los días y Pinilla habló. Y Vidal habló. Y el Redolés dijo. Y la Mon Laferte y otros de la tele. Y dicen que la Anita Tijoux hizo una canción. Y el de Residentes dijo no sé qué, todos pendientes de Chile, como si hubiera sido campeón de algo. Y esa noche salió mucha gente y fogatas y llegaron neumáticos y todo se armó. Porque el fuego reúne desde los tiempos pretéritos a los humanos, a todes. Y parece que ya no para.

Porque parece que era la hora de cobrar esa larga lista. Porque no es cierto que estemos bien, porque ella vio la cuenta del Líder de la mamá que le dijo intrusa. Y los intereses y que una vez ya renegoció. Y la del banco de la tienda la cerraron.

En su curso ya nadie defiende al Piñera. No le compran, porque al principio una parte lo apoyaba y decían que era un rico que sabía multiplicar plata y que eso haría. Pero eso ya no fue. Y puros escándalos de los curas y los milicos y los pacos. Y ya nadie cree.

Y esa noche fueron cacerolazos y barricadas. Y dijeron que era una zona de emergencia y que los pacos saldrían con los milicos. Y al principio tuvieron miedo los más viejos. Pero ella tiene un wasap con sus compañeras y sabían de todos los barrios. Y ahora el lunes no hay clases. Y alguien dijo que venían otros a saquearnos, pero eso ya lo inventaron para el terremoto y son bolas de nieve. Y nunca imaginó que ese simple brinco podía llegar tan lejos, si era como el caballito de bronce pero en el torniquete. Todo fue como un salto en una olimpiada.

Y aquí está a punta de wasap y en la semana se juntaran los mismos de esa primera vez porque tienen que conversar cómo sigue esto y la tele repite lo que dice el gobierno.

Y esto parece que no para.

Y entre vecinos se conversó lo de los saqueos y no hay una sola opinión. Uno dijo que era un robo. Mientras otra le respondió que fue al súper porque le servían las cosas. Y que no era robo, porque además era para la casa y que en puros intereses le pagó a los del Walmart varios carros. Y que su sobrino fue cajero y los conoce por dentro. Y además se nota clarito que los del gobierno quieren enfrentar a vecinos con vecinos.

Pero esto parece que no para, aunque faltan líderes. Por eso que en el grupo de ese primer salto le dijeron que podía presidir la asamblea, porque ella tenía clarita las cosas.

Y el Piñera, que pucha que ha saqueado, dijo que estaba en guerra. Y ya de nuevo es lunes y no hay clases pero nos juntaremos. Nos juntaremos.