Doctora Ana Pizarro ofreció charla sobre Amazonía

Por Ignacio Vidaurrázaga M.

¿Qué es la Amazonía en América Latina? ¿Cómo accede a ese territorio una investigadora en cultura y literatura? ¿Cuáles son los imaginarios tras la denominación de amazonas? ¿Cómo ha sido su trayectoria de 17 años? ¿Qué autoconciencia hay entre los pueblos originarios del rol planetario que se les asigna como el pulmón del planeta? ¿Cuáles son los autores esenciales que han escrito sobre Amazonía? Esos y muchos otros temas estuvieron presente el miércoles tres de julio por la noche- antes del fútbol- en el encuentro entre una veintena de participantes y la profesora Ana Pizarro Romero.

Doctora Ana Pizarro

La destacada académica concurrió invitada al Taller de Iniciación a la Crónica que realizo desde mayo y hasta fines de julio en la SECH. En la cita estuvieron presentes los talleristas: María Arancibia, Simón Muñoz, Pedro Domancic, Juan Carlos Gómez, Luciano Ojeda y Elías Padilla, quienes expresaron preguntas e intercambiaron opiniones con la maestra invitada. La audiencia también estuvo conformada por una docena de invitados e invitados, o sea, la mitad de todas las invitaciones. Bueno, jugaba Chile y retornar si se triunfaba no sería fácil.

En la oportunidad, contamos con la presencia de Roberto Rivera, Presidente de la SECH quien tuvo palabras de bienvenida para la investigadora doctorada en Letras en la Universidad de París (Panteón-Sobona), autora de múltiples publicaciones y que en la actualidad es considerada una de las latinoamericanistas más destacadas del continente.

La profesora Pizarro ha ejercido docencia en diversas universidades de Chile, América Latina, USA, Canadá y Europa. Es la autora de: Amazonía El río tiene voces (2009) FCE y de numerosos artículos referidos a ese territorio. Entre los premios que ha recibido está el Exequiel Martínez Estrada, categoría Ensayo desde la cubana Casa de las Américas.

El Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, Roberto Rivera (extremo derecho) junto a participantes del “Taller de Iniciación a la Crónica”

Impresiones y reflexiones sobre Amazonía, pudo haberse denominado la exposición de la profesora Pizarro, que es el resultado de 17 años de trabajo investigativo y decenas de viajes e ingresos desde diversos países a ese gigantesco territorio. Cuando son las 18:30, en el segundo piso de la esta casa patrimonial en la denominada sala de los suecos, de manera puntual se da comienzo a este encuentro, que sin árbitro ni barras transcurrirá en un espacio o cancha de la inquietud y la curiosidad del saber. En la sala, al fondo y por las paredes está muy vivo el recuerdo de Olaf Palme, el gobernante sueco solidario con los perseguidos en Chile. En la sala está dispuesto el café, el té y las galletas y la mesa de la expositora queda recubierta de un mantel verde amazona, o quizás lima. En fin, uno de los verdes de la variada gama de la Amazonía. 

De momento, sólo les compartimos un adelanto de los dichos de esta maestra originados en sus estudios y experiencias, a la espera de editar un registro visual sobre la charla y los diálogos ahí acontecidos.

LOS INICIOS

-Mi primer encuentro con la realidad de Amazonía fue el 2002 […] es una realidad sin ley, donde no hay control y donde lo hay… es peor porque la policía está implicada en todo tipo de manejos oscuros […] Allá, los caminos son los ríos, se asemeja a las nervaduras de una hoja. Son centenares de ríos pequeños o grandes, donde alrededor de ellos hay poblados de distintos tamaños.

UN ROL ASIGNADO DESDE FUERA

Lo de ser el “pulmón” del mundo a ellos los habitantes del Amazonas no les gusta, porque si ellos son tan importantes EE.UU. les pondrá el pie encima, eso es lo que les indica su experiencia.

-no les gusta, porque si ellos son tan importantes EE.UU. les pondrá el pie encima, eso es lo que les indica su experiencia.

Creo que a partir de la defensa del medio ambiente la Amazonía comenzó a tener un interés distinto al mero folklor. Ese interés modifico la visión sobre ese territorio […] ellos no tienen el discurso ecológico, somos nosotros los que lo tenemos respecto de ellos. Ellos lo ven de otra forma. Hay que sobrevivir, entonces no nos digan que no cortemos árboles, tenemos que cortar […] pero ellos dicen: hemos sobrevivido siempre así y nosotros sabemos que es un círculo. También, creo que tienen miedo del discurso ecológico porque lo asimilan a lo universal. Ellos no quieren asumir el salvar a la Humanidad porque su interpretación es que eso significa riesgos, que en el peor momento les pondrán el pie encima.

Ana Pizarro ha elegido la forma menos contemporánea y actual para una clase magistral: sosteniendo el relato sólo en sus palabras, en su mirada y en sus gestos. Sin una PPT ni un power point. Tampoco con la pizarra, que a su espalda aguarda por sus dibujos. Nada, lo de ella es un relato oral, estructurado desde aquellos aspectos que considera central y sobre un tema tan frondoso como el territorio que nombra. Avanza creando imágenes por ella vivenciadas en sus variadas permanencias en la Amazonía y capturando desde esos colores, sonidos y formas de los allí presentes. Entre tanto se detiene en un autor que recomienda y en la medida que transcurre el tiempo los y las presentes vamos conformando un precioso y disperso canon. Ana también hace una sencilla demostración que la docencia la ha ejercido desde hace medio siglo sin estridencias.

IMAGINARIOS

-Me ha interesado entender los imaginarios. El imaginario existente en esa zona desde la llegada de los españoles y los portugueses, porque luego ese territorio lo cortaron en dos con el Tratado de Tordesillas […] los españoles venían de un universo cargado de terrores y temores […] de la Inquisición, esas eran sus mochilas. Cuando dibujaban al hombre de América en Europa era un hombre con cola […] describían a otro con cuerpo de hombre y cabeza de cabrito, había otro representado con el sexo a la altura del estómago, los cinocéfalos etc. etc.

Las amazonas no son un invento de ahí sino viene de la antigua Persia, allí aparece por primera vez en el imaginario, luego se saltan a la Edad Media, pasan al Renacimiento donde vuelven a surgir las amazonas en los relatos y aparecen en los dibujos y se vienen con el conquistador a América. Son grupos de mujeres que los primeros viajeros en 1554Orellana y Gastón de Carvajal que fueron “los descubridores” cuentan que han visto a esas mujeres. Y además, reiteran que otros les cuentan de ellas. Pero, hay una conjunción de dos tipos de imaginarios. Está el europeo y está el propio porque hubo una época que en Amazonas la vida fue regida por las mujeres en un tiempo anterior a la conquista […] el poder lo tenían ellas hasta que hubo un héroe que altero esa situación a favor de los hombres.

LAS AMENAZAS

-Lo primero que hizo Bolsonaro fue: ni un metro más para los garimpeiros e indígenas. Pero, tengo la convicción que ahí las personas están organizados para dar esa pelea. 

Seguramente, fue por ello que en su oportunidad la doctora Pizarro prefirió no ir a la cena con el actual presidente de Brasil y lo hizo excusándose públicamente en una carta al presidente chileno. Porque ella, bien conoce lo que está en juego hoy en la Amazonía.

Muchos temas ahí planteados no hemos alcanzado a reseñarlos. Por ejemplo las características del trabajo y extracción del caucho y la fastuosidad en la ciudad de Manaos de las huellas de sus grandes propietarios a fines del siglo XIX. Y toda la oralidad de las literaturas de los pueblos originarios. O el martirologio del sindicalista Chico Mendes en 1988. O el narcotráfico presente y activo con ilimitados medios. O las experiencias con la ayahuasca. El realismo mágico allá parece cotidiano, apenas disfrazado dando lugar a una realidad de caleidoscopio. Antes, fue el oro con El Dorado, hoy son las maderas nobles y formulas a patentar por las grandes farmacéuticas. La Amazonía continúa siendo un territorio de deseos y apetitos, algunos inconfesables.

Y entonces y ahora me resuenan las palabras del prólogo del libro de Ana Pizarro sobre la Amazonía:

Al hablar de la Amazonía estamos refiriéndonos a un reservorio de biodiversidad, de recursos hídricos, más allá de las riquezas minerales, prácticamente único en el planeta.

Retornemos a la SECH. Se termina el tiempo sin espacio para ver y comentar El arenal (2008), un cortometraje documental de 54 minutos dirigido por Sebastián Sepúlveda referido a la comunidad de Guajará,  formada hace más de 200 años por descendientes de esclavos y que experimenta las tensiones propias del “contacto con la urbe y el progreso”.  

A las 20:25, o sea, cinco minutos antes que comience el encuentro de fútbol entre las selecciones de Chile y Perú y transcurridas dos significativas horas, termina este encuentro y calabaza calabaza cada una y uno para su casa.

Ahora, sólo resta esperar las crónicas, que debiesen escribirse a partir de este encuentro.

Pero, esa noche y ahí, todos y todas ganamos.