CRÓNICA DE VIAJE Y POESÍA Barranquilla, Colombia. Festival PoeMaRío (25 al 29 de Julio de 2018)

En Colombia viven algo más de cuarenta y tres millones de personas, es el tercer país más poblado de Latinoamérica. Su paisaje tropical y los más de treinta grados que nos recibieron en Barranquilla, ciudad del caribe colombiano, sumado a la inmediata calidez de los organizadores del XI Festival de Poesía del Caribe, PoeMaRío, significaron desde el primer día una experiencia transformadora para los dos poetas de la Sociedad de Escritores de Chile congregados al Encuentro, Francisco Vejar Paredes y Andrea Campos Parra; me atrevo a decir, que también lo fue para toda la comunidad de escritores convocados a participar en esta fiesta de poesía, resistencia, fraternidad e intercambio cultural entre poetas y la ávida audiencia que acompañó cada jornada de estos intensos días.

Llegados de distintas latitudes colombianas: Cali, Medellín, Bogotá, Antioquia, Atlco, San Andrés, Magdalena, Palenque, entre otras, y de distintos lugares del orbe: Argentina, Brasil, Israel, Venezuela, Francia, Perú, Chile, Cuba y Alemania, participamos en distintos talleres, encuentros radiales, de televisión y principalmente de lecturas poéticas, en muchos casos, acompañados por otras disciplinas artísticas; compartimos lecturas en escuelas, comunidades y plazas, galerías de arte, emblemáticos centros culturales y el especial bar La Cueva, patrimonio cultural de Colombia, que en los años cincuenta albergó a los contertulios Gabriel García Márquez, Alvaro Cepeda, German Vargas Castillo, Alfonso Fuenmayor y Rafael Escalona, entre muchos otros artistas de la época denominados Grupo Barranquilla. Su inauguración y cierre ocurrieron en el Complejo Cultural de la Antigua Aduana, integrado por el Archivo Histórico del departamento del Atlántico, la Biblioteca Piloto del Caribe, la Biblioteca Infantil Piloto del Caribe y el Centro de Documentación Musical Hans Federico Neuman. Sus históricas edificaciones restauradas como el antiguo edificio de la Aduana de la ciudad y en las estaciones del Tranvía y Montoya y otros escenarios que integran el complejo, tales como el parque cultural Aduana-Elbers, la plaza de la Locomotora, el Auditorio Mario Santo Domingo, una plazoleta, la galería de la Aduana y La Arcada, son considerados patrimonio histórico y han recibido el premio nacional de arquitectura.

La organización del Encuentro, fundado por Anibal Tobón (1947-2016), Miguel Iriarte y Talullah Flores a fines de los noventa, alcanza la impecabilidad; el sentido, acogedor y profesional desempeño del equipo a cargo y el respeto por la poesía y sus poetas, hicieron cumplir el programa sin urgencias dando cabida al esparcimiento; espacios de intimidad para la reflexión de los presentes en torno a la poesía. Como bien dice Miguel Iriarte: “…la razón de ser de PoMaRío es estimular la idea de que la poesía es una forma de conocimiento y encuentro. Es tan importante como lo puede ser cualquier otra ciencia, porque ayuda a la formación de pensamiento crítico, ayuda a ampliar el horizonte de conocimiento de una manera perfectamente distinta de lo que lo hacen los códigos racionales, o las ciencias tradicionales”.

Colombia, sabemos, es un pueblo violentado hasta no más por décadas, nuestra sensibilidad estuvo durante todo el encuentro a flor de piel, mientras poníamos corazón y oído a los relatos y experiencias allí vertidas. Al presente, grupos de paramilitares siguen sembrando destrucción y muerte.

“La sucesión de innumerables violencias ha marcado la vida de las últimas generaciones de colombianos. Hemos vivido en un país donde el sonido de las balas y de las explosiones es cotidiano, por lo menos para gran parte de los sectores populares, rurales y urbanos. El conflicto armado, metonimia de problemas, de exclusión históricos de nuestra sociedad, ha sido el ámbito donde muchos crecimos. Es casi nuestro escenario, aquel que olvidamos por cotidiano, aunque nunca lo ignoremos por completo, bien sea porque hace parte de nuestra novela familiar por la gravedad de algún acontecimiento de guerra repetido hasta el hastío en el noticiero, o porque en cada nueva ronda electoral el político de turno promete el final de la guerra”
(Primer párrafo del Prólogo realizado por Gabriel Toloza Chacón para el Libro “El Proceso de Paz en Colombia, Disertaciones al Rededor de una Historia” Editado por la Fundacion Universitaria Los Libertadores en Bogotá en 2016.)

La poesía en consecuencia, es aquí una expresión social en tantos sentidos y sus poetas, verdaderos activistas de la paz. Las conversaciones en torno a la literatura y al acontecer de nuestros pueblos tomó nuestra atención del todo, imperdible oportunidad, particularmente por la envergadura humana de los bates convocados a la cita.

Por atención de nuestra anfitriona, Tallulah, barranquillera excepcional y su compañero Gabriel Jaime Franco, poeta y cofundador del Festival de Medellín (premiado en 2006 con el premio Nobel de la Paz Alternativo por su “coraje” y “esperanza”, en medio de una sociedad sumida en la violencia) con quien tuvimos la alegría de compartir, nos arrancamos junto a varios compañeros poetas al Rio Grande de La Magdalena, justamente donde desemboca en el mar atlántico, Boca de Cenizas le denominan, de inimaginable belleza, montados sobre un trencillo viejo y destartalado, avanzamos desde Flores por rieles añosos entre manglares y el mismo río, no sin antes degustar molleja (pescado de la zona) y bajativos que consistieron en un grupal baile de ballenato en la vera del Magdalena, unos tintos y aguardiente antioqueño.
Compartimos cinco días ininterrumpidamente, nos buscamos en el desayuno, para almorzar, degustar tintos (café de grano colombiano) siempre como excusa para seguir ahondando en nuestro devenir en la poesía y nuestros acervos culturales. Cuántas lecturas improvisadas fuera de programa, cuántas lagrimas derramadas, de felicidad a veces, de desesperanza otras. Sin duda, PoeMaRío de Barranquilla se hace indeleble en el tiempo.

En esta ocasión y dado el gran número de compañeros poetas, deberé restringirme a una pequeña selección arbitraria de poemas que espero sea representativa de este XI encuentro. Cómo no comenzar por el poeta, ensayista, narrador y académico Jose Luis Díaz Granados (Santa Marta, Colombia 1946), nerudólogo, gran difusor y conocedor de la poesía chilena. Su ensayo titulado El otro Pablo Neruda (2003), le mereció la Medalla de Honor Presidencial “Centenario Pablo Neruda”, otorgado por el gobierno chileno en 2004. En la dedicatoria que hace en el libro que me obsequia, de donde elijo el poema, escribe: “…con mi amistad y afecto, por la común devoción por el colosal Omar Lara.” Continuaremos con los anfitriones por mérito poético y afecto nacido entre otros esenciales motivos, de ese entrañable liderazgo social en post de la cultura y la paz para Colombia del que fuimos testigos, los poetas Miguel Iriarte y Tallulah Flores. Luego, diez poemas de poetas colombianos y de otras latitudes.

Estamos agradecidos y cada vez con mayor convicción sobre la importancia en el intercambio cultural alcanzado en estos Encuentros. Ensanchamos alamedas y nos llenamos de esperanza para sobrellevar injusticias y el horror de la violencia; es menester alzar la voz. Seguiremos estrechando vínculos, derribando fronteras, aprendiendo y acompañando con compromiso la realidad de nuestros pueblos; nos parece una condición inalterable en el oficio de la poesía. Por: Andrea Campos Parra

José Luis Díaz-Granados (Colombia)

ULULARES Y
TRÉMOLOS

Ediciones ISLA DE LIBROS
1era edición 2018
Impreso en Colombia

ANTEPARAÍSO

Te quise cuando nadie te quería,
cuando todos te miraban con desdén
como a una paria a quien querían evitar.
Y yo te amé, mi amor, y te obsequié
un paraíso de azules conmociones,
de verdes y de rojos extravíos,
de acaloradas rutas azoradas.
Contigo hice agua de las piedras
para que nos laváramos (*), amor,
las llagas, los ultrajes y las máculas.

(*) De Anteparaíso, de Raúl Zurita (Chile, 1950)

Miguel Iriarte (Colombia)

DOY MI PALABRA
Editorial Lealon Medellín. 1era. Edición 1985
Colección Literaria 11
Fundación Simón y Lola Guberek
Impreso en Colombia

II
“Yo soy el que camina por la noche
que empieza y que se agranda…”
WALT WHITMAN

La noche suele ser más que un fúnebre
festival
de sombras.

Y está anegada de pasillos grises
por donde trafican con similar soltura
los odios, los ojos sin órbitas
y el auto sin placas en el que huye la muerte
disfrazada.

Uno la espera siempre con un propósito en el pecho
porque la noche es la esquina más propicia del
destino.

Lubrica los puñales, los muslos y los dedos
camina de la mano de un tango, un verso solitario
o del blue taciturno de un recuerdo,
y
no vacila
cuando libera una tonada
sanguinolenta y tenue
de tragedia.
Todos tenemos nuestra carga de noche a las espaldas.
Todos nos debemos a la crianza escalofriante de
su falda amplia y celosa,
y todos buscamos con esfuerzo regresar a la noche
con la secreta excusa de encontrar los repuestos
del sueño
en sus misterios cóncavos.

De rescatar la dama que se enredó en el día,
inventar la coincidencia con el miedo y los amigos
o abandonar la tristeza desde el puente más alto
sin testificación de lunas.

La noche no tiene pertenencias en el tiempo:
Desde el remoto decreto de la luz ha sido una.
Por eso es una meta para el hombre.
Un absoluto religioso que no requiere fe.

Tallulah Flores (Colombia)

Voces del tiempo
y otros poemas

Universidad Externado de Colombia
1era edición. 2008
impreso en Colombia
por Panamericana Formas e Impresos S.A.

DETRAS DE LA CORTINA

Para Sergio García Garay
chileno en el exilio

Todavía hoy sospecho su presencia
de aire ausente y distraído
Releyendo como inútil la correspondencia
Para luego levantarse bruscamente
Recorrer con destreza la ciudad
Asignarse nuevos sitios en el parque
Y observar una vez más
Que las puestas de sol no eran las mismas
Que su país permanecía inevitablemente lejos
Mientras ellos esperaban con fatiga
al patriarca despatriado
Allá a la sombra de los viejos edificios asignados
Escuchando la voz también ausente
de Violeta Parra.

Betsimar Sepúlveda (Venezuela)

Profesión de fe
Magna Tierra editores S.A.
2017, impreso en Guatemala

En los paisajes que llevan mi nombre
no existieron serpientes ni manzanos
tampoco precisé de una costilla para ser
admito que nunca aprendí
los buenos modales de las hojas de parra.
Quizás porque vengo de la misma herida de la carne
y la tierra.
Tierra, con la que amaso mi propio paraíso.
Tierra donde me hago de un único y largo soplido.
Tierra de donde un dios ha sido expulsado
y condenado
a ver sus sentencias perdidas entre los laberintos
de su solitario universo.

María del Rosario Laverde (Colombia)

Condición de forastera
2da Edición: Abra Palabra Editores SAS
2013, impreso en Colombia

V Parte

Esa sana costumbre de
callar

Me repito una y otra vez que todo va a
estar bien
como un mantra que poco a poco se va
despojando de su sentido
y que después de un rato ha dejado de
significar,
a los optimistas les funciona,
no es mi caso,
cada vez que logro poner un ladrillo
se rompe una ventana,
cada vez que doy un paso al frente
me empujan al lugar de partida.
No me gusta tener la certeza de cómo
acabará todo,
pero la tengo,
tropezaré con una gran piedra mientras
trato de convencerme
que todo va a estar bien.

Hugo Francisco Rivella (Argentina)

El Caleidoscopio del Sufriente
ELÁNGEL EDITOR
Xavier Oquendo Troncoso
Impreso en Quito, Ecuador por Imprenta Dikapsa
2018.

BÚSQUEDA

Te busco en la penumbra inútilmente,
Detrás del miedo la forma inmoviliza
si te escarban gusanos los restos de los brazos o en los ojos estallan
fantasmas del pasado.
Todo está gris o es gris lo que vivimos,
la palabra se ensucia y despatarra, se tuerce en la boca,
bisbisea en el ojo del violador de niños,
trastabilla en la lengua del juez y del espejo.

Buscar en la penumbra del corazón no es cosa fácil,
porque la luz que aguarda en el poema,
a veces,
es lo que pensamos cuando nos hundimos en el barro.

Stéphane Chaumet (Francia)

EL AZAR Y LA PÉRDIDA – LE HASARD ET LA PERTE
1era. Edición en Colombia
Editorial Escarabajo Ltda.
2017

6

emprendiste el camino
tu familia ignora si estás muerto o vivo
quizá prefieren creer en tu abandono
o que te escondes en la vergüenza y el silencio
nadie aquí sabe quién eres de dónde vienes
a nadie le interesa
han dado a tu cadáver su última huella de humanidad
y grabado con un palo de madera
dos letras en una capa de cemento

N.N.

quizá en medio de la noche una madre o una hermana te llama
quizá eres de los que después de su muerte
nadie nombrará

6

tu as pris la route
ta famille ignore si tu es mort ou vivant
peut-être préfèrent-t-ils croire à ton abandon
ou que tu te caches dans la honte et le silence
personne ici ne sait qui tu es d´où tu viens
personne ne s´y intéresse
ils ont donné à ton cadavre sa dernière trace d´humanité
et gravé avec un bout de bois
deux lettres dans une couche de ciment

N.N.
peut-être au coeur de la nuit une mère ou une oser táppelle
peut-être es-tu de ceux quáprès leur mort
personne ne nommera

Santiago Espinosa (Colombia)

El movimiento de la tierra
Colección VALPARAÍSO DE POESÍA
CONSEJO ESTATAL PARA LAS CULTURAS Y LAS ARTES DE CHIAPAS
Impreso en Colombia por Panamericana Formas e Impresos S.A.
1era Edición, 2017

1
PARA FUNDAR
LA CIUDAD

La vie est ailleurs
RIMBAUD

TORMENTA LEJANA

Un edificio. La habitación a oscuras
se alumbra con la secuencia del televisor,
como a través de una tormenta lejana.

Nada sabemos de ellos pero ahí están.
Todas las noches
comienza un mundo por sus manos.

El barco se hunde ante las costas
y no podemos hacer nada.
Miramos los vidrios
que se encienden o se apagan.

De pronto sean estas ráfagas de luz
la habitación donde termina un amor
y apenas escuchamos la última sílaba del ruido.

Pensarán ellos que somos nosotros
los fantasmas,
prendiendo las luces en los cuartos
o amándonos los sábados.

Y creerán que no están solos.
Y al otro lado de las ventanas
verán el resplandor,
parecido al encuentro de una música amiga.

Para Federico D-G

Daniel Díaz Mantilla (Cuba)

GRAVITACIONES
Ediciones Vigía – Matanzas-Cuba
Colección del Estero – Hecho a mano
2017

GRAVITACIONES

1
Como una puerta en el horizonte,
esperando siempre la llegada del que tarda;
como un viajero a la deriva,
añorando siempre un hogar en lontananza:
sin encuentros.

2
Puesto a recordar
he imaginado momentos de una constancia indecible:
he construido un puente alguna vez sobre las aguas,
he descifrado en ellas la silueta de un alma,
el desaire del viento emborronando lo visto,
la luz sobre la carne, nubes.
Puesto a imaginar
he recordado el silencio.

3
¿De qué me alivias,
de esta certeza de andar incierto
o de la duda que engendra mundos?

Pedro Olivella Solano (Colombia)

Ebria alegría del canto – Antología –
EXILIO, Revista de Poesía
Ediciones Exilio
Impreso en Editorial Gente Nueva
Bogotá – Colombia
2017

De Valle del acordeón (2015)

Nacimiento del acordeón

Corría el viento disuelto
y libre en la Sierra Montaña

La mano que construía el mundo dijo:
– Hay que atrapar a ese pájaro

La voz le respondió:
– No hay jaula para el ave del viento

Entonces nació el Acordeón

María Tabares (Colombia)

SINFONÍA
DE MI SANGRE NACERÁN PÁJAROS

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA
Impreso en México
1era. Edición 2017

CUARTO MOVIMIENTO
DEL NACER

Todo nacimiento
viene con una voz que llora.
Trae consigo escondida la muerte

ASESINADA por mi propia mano
y por ajenas
tantas veces
como el polvo que se barre

otro nombre con su sangre
se escribió en el mundo.

Otro nombre como río
otra voz acaudalada
en otro lugar
en otra casa
en otro pueblo.

Tallada en mi piel
De mi sangre nacerán pájaros
quedó mi historia

y otro fue el camino.

Denisse Vega Farfán (Perú)

EL PRIMER ASOMBRO
PARACAÍDAS EDITORES
ESTACIÓN LA CULTURA S.A.C.
Para su sello ANIMAL DE INVIERNO
Impreso en Perú
1era. Edición 2014

EL OÍDO DEL POEMA

Mírate en el poema hasta ser solo ruido,
ese mito que sostiene el armazón
que te transporta cada día y te niega.
Aparecerá entonces la música
de la gota a la cascada,
las siluetas que dibujan tu olvidado rostro.
Mira bien a ese nuevo y familiar que te saluda
y del que, sin saberlo, huiste desde el nacimiento.
Largamente convérsale hasta volver a ser uno.
Luego olvídalo, sin culpa. En el reluciente vacío
sé la masa plural de otros rostros, la cámara que registra
el secreto murmullo que hace caminar la tierra.
Ya no el ruido, el oído del poema.

Ernestina Elorriaga (Argentina)

Plaqueta
DE TAJOS Y ROTURAS
EDICIONES LA VOZ PARTIDA
Impreso en JF SI 1/2 gráfico
Córdoba – Argentina

I

Bendita seas
virgen de la niebla que me arrinconas
y como si mi cuerpo fuera ese tajo en la hostia
me hincas nuevamente de luz
me dejas ciega
haces de mi mudez de dromedario
un leve trazo (o) un ideograma

Y estallo
en rosa
en intemperie