Paterson

“Paterson capta un tipo de poesía, observa las variaciones matemáticas de las calles a cada paso del tiempo.”                                                                                                                                                                Paterson, 2016, Jim Jarmusch

Anibal Ricci

Paterson conduce un autobús en la ciudad de Paterson, New jersey. Una coincidencia de nombres como William Carlos Williams, su poeta predilecto. Jim Jarmusch nos invita a la cotidianidad de Paterson, lo acompaña con su cámara durante una semana, siguiendo la misma rutina, pero a los ojos de Paterson sus pasajeros, en cada ruta, le ofrecen una interpretación distinta del mismo recorrido. Paterson capta un tipo de poesía, observa las variaciones matemáticas de las calles a cada paso del tiempo. El corazón de Paterson y el de su novia Laura no tienen dobleces, se enfrentan a la rutina desde una perspectiva ingenua, como si ningún acontecimiento los inmutara, hasta que una pérdida definitiva trae nuevas coincidencias, nada es fortuito en corazones que atesoran cada momento. El espectador podría elucubrar que estos amantes no podrían procesar un episodio violento en sus vidas. Paterson contempla la naturaleza y la plasma en su libreta secreta, es claro que no es la única forma de crear poesía, no es reactiva, pero es el tipo de poesía que entiende Paterson. Sus sentimientos son estables, pacíficos, como si fuera una molécula de agua, sin embargo, esa molécula es capaz de fluir desde la altura de una cascada y percibir la creación en todo su esplendor, su concepto del tiempo (despierta a la misma hora sin necesidad de un despertador) es diferente al de un hombre común. Parecerá un sujeto que sólo toma decisiones cuando Laura se lo sugiere (incluso su perro lo lleva donde quiere), pero la verdad es que no necesita ambicionar otras cosas debido a que considera que lo tiene todo. Desde esa totalidad (o vacío si se prefiere) Paterson recurre a la poesía para recrear su experiencia y otorgar mayor belleza al mundo que lo rodea.

 

Aníbal Ricci Anduaga, Santiago, 1968. Narrador y crítico de cine. Ha publicado “Fear” (2007), “Sin besos en la boca” (2008), “Tan lejos. Tan cerca” (2011), “Meditaciones de los jueves” (2013), “El rincón más lejano” (2013), “Siempre me roban el reloj” (2014), “Reflexiones de la imagen” (2014), “El martirio de los días y las noches” (2015), “El pasado nunca termina de ocurrir” (2015). Realiza crítica de cine en radio El Canelo y comentario de libros en escritores.cl y letrasdechile.cl, además de colaboraciones en la página de la Sociedad de Escritores de Chile. Es encargado de cultura de la revista digital dilemas.cl