Los fulgores del Otoño… a Ronnie Muñoz Martineaux

Reynaldo Lacámara, poeta

(“el otoño, la hoja que se entierra y renace en retoños de otras primaveras”…)

Nos vuelve a reunir Ronnie Muñoz por medio de su poesía. Nos invita a una experiencia primigenia de transparencia y de sueños transmutados en versos que con un preciso toque de inteligencia nos devuelven al fragor de la adolescencia, aquel espacio impar que significa estar tan cerca de los sentidos y tan lejos del invierno.

En su obra podemos encontrar aquella capacidad de vivir la hora presente (un reactualizado “carpe diem”) desde las coordenadas propias que presentan los desafíos del hoy. Lo ecológico no es ajeno al poeta. Lo asume también como una forma de captar la luz del presente, la actualidad, las necesidades, los amores. Refleja, de este modo, una refrescante juventud poética (que no deja de ser sanamente envidiable) a la hora de hacerse cargo de temas que a veces por lo manidos y lo sobre expuestos provocan en el lector una sensación de modorra más cercana al “dejá vu” que a la poesía.

Ronnie, reubica esas temáticas a partir de una propuesta claramente literaria y por lo mismo cargada de vida y resonancias de futuro.

Ronnie Muñoz Martineaux poseía la capacidad, y de ello dio muestras generosas en toda su obra, de romper la noche de los estatutos con un brioso potro de fuego y eso se nota, pero cabe  preguntarse: ¿será así? ¿es el propio Ronnie el que irrumpe en su corcel invencible? ¿o estamos ante un hablante lírico que no alcanza a ocultar la mano que lo soporta?

Siempre he tenido una suerte de identificación con nuestro poeta. Siempre he hablado de él y su persona, reconociendo su vida y su

obra como la de un narrador de la poética de la vida, esa que late allá en su Ecuador contradictorio y hermoso a la vez, en su hija y en la vigencia ya asegurada de futuro a través de los ojos de su nieto.

Al leer a Ronnie,  poeta de nombre y gestos amables, da la impresión que su poesía, por sobre todos los años de intensas emociones que le tocaron protagonizar, aún tiene mucho por vivir… la vida para él fue un tiempo y espacio en el cual vale la pena haber estado y haber sido.

Ronnie Muñoz Martineuax es el poeta de las sensibilidades, es  el hombre que hace nacer de los sentimientos y el intelecto la poesía necesaria para el camino, para el amor del hombre y su hembra, para la mujer y su expresión de amor. La poesía esa insensata pasión que nos consume, tan necesaria como la luz y el abrazo que entrelaza lo corazones nobles, asoma en cada página de su obra con la misma naturalidad y fecundidad que tenía en Ronnie la palabra: amigo…la palabra vida…la palabra pan…

Por siempre