La crudeza y lo sublime de la ‘literatura del barrio’ se abordó en la tercera jornada de ‘Al Calor de las Letras’

El destacado escritor David Espinoza Medina abordó y ejemplificó la llamada corriente del ‘realismo sucio’, antiguamente denominado como ‘animalismo’, la cual la identifica – como tal – a partir de la década de 1950.

Julio, 2017.- Como una temática y tipo de escritura ‘casi inexplorada’ fue definida la corriente denominada ‘realismo sucio’ o ‘literatura del barrio’ por parte del destacado autor nacional David Espinoza Medina, quien expuso en un interesante conversatorio realizado en el marco del ciclo de Talleres ‘Al Calor de las Letras’, en la jornada correspondiente al último viernes de junio.

El autor, conocedor del mundo de las carreras de caballos, comentó que descubrió este tipo de narrativa tras leer a los escritores estadounidenses Charles Bukowsky y algo también en la obra de J.D. Sallinger.

Sin embargo, al mirar en nuestra propia región no encontró mayores exponentes: Rubén Fonceca en Brasil, por ejemplo. En Chile, en tanto,  descubrió las obras de Alfredo Gómez Morel – escritor y delincuente chileno que alcanzó gran notoriedad al escribir en la cárcel, en 1961, El Río, la primera de una serie de novelas autobiográficas -;  Luis Cornejo Gamboa – cuentista, novelista, director y productor de cine chileno -; algo en la obra de Luis Paco Rivano – escritor y librero chileno que desarrolló la novela, el cuento y el teatro-; así como también algo del renombrado escritor nacional José Donoso.

“Encontré que no había más literatura que se destinara a mostrar ese algo (…), y busqué por este lado a ver si habían quienes se dedicaran a mostrar  a estos fantasmas que son tan reales como nosotros y que a mucha gente no le gustan”, explicó al concluir que “hay autores que abordan el tema en una u otra obra, pero no hay una continuidad permanente”.

Espinoza si bien agregó al listado la obra del escritor Pedro Lemebel, aclaró que más bien sus creaciones se enmarcan en el género de la crónica autobiográfica que también se acota en sí misma, diferenciándose del relato de personajes populares y sus historias propiamente tal.  “Esto lo saco de la realidad, de la cancha de fútbol, de La Vega, son historias que están ahí, en los borrachitos…. Sucede en todos lados, es universal, en todos esos barrios son personajes identificables… La droga, el alcohol y el puterío están en todos lados”, explicó.

Así también, esas mismas historias van reflejando los cambios sociales con rapidez y evolucionando en su lenguaje, a un ritmo acelerado. El lenguaje popular ahora no es solo el antiguo coa, sino que también es el lenguaje mayormente popular, según sostuvo. “Este tipo de relato debe llevar la grosería, el garabato, pues yo estoy mostrando a esos fantasmas tal como hablan ellos, no hay otra, esa es la forma de hablar de ellos y casi de todo Chile”, opinó.

El escritor leyó su obra “Inocencia porcina”, que trata sobre la historia de un lechón que vive creciendo con la expectativa de que su carne llegue a los mejores supermercados de Santiago, escrito en un lenguaje fresco y coloquial que, tal como lo anuncia el título, termina con la cabeza del narrador en manos de un matarife, las cuales ingenuamente califica de ‘tiernas’.

Además, leyó otras varias de sus creaciones, como ‘Por amor’ y ‘Puerto querido’, el poema ‘Poeta apasionado’, y el cuento ‘Ternura maldita’, relato al estilo ‘staccato’. David Espinoza Medina ha publicado cuatro libros de narración: “Oficio y otros cuentos” y ‘Cuentos valientes’, entre ellos, así como una antología.

La ponencia fue moderada por el presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Roberto Rivera, quien también se refirió a la vida de los barrios populares y cómo ésta se ha ido perdiendo en las actuales representaciones (creaciones) literarias.

“Una cosa es la realidad y otra muy distinta son sus representaciones. Hoy en día lo que no está en las representaciones prácticamente no existe. Si estos libros (de David Espinoza Medina) no existieran, esto que se relata no existiría y esto está pasando. Nosotros si vamos a las poblaciones vamos a encontrar estas historias y este lenguaje y peor… Los mismos chicheros, los mismos drogadictos”, destacó.

“Se ha ido perdiendo la literatura de barrio y que fue tan formadora, el mismo (Carlos) Pezoa Véliz, uno de nuestros primeros poetas; Manuel Rojas; etc. Entonces había una gran literatura de barrio y también del mundo humilde.  Oscar Castro, Nicomedes Guzmán. Hoy ha perdido prestigio, los mismos barrios se están derrumbando. Ahora son otros barrios, más violentos, que son el reflejo de la violencia que se ha instaurado en relaciones humanas ”, concluyó Rivera.

Los talleres ‘Al Calor de las Letras’ se realizan todos los viernes de junio y hasta el 14 de julio en la Casa Colorada, desde las 18.00 horas, y la entrada es gratuita.